Expertos iraquíes acogen plan económico de China
Expertos económicos iraquíes acogieron favorablemente los resultados de la más reciente Conferencia Central de Trabajo Económico de China celebrada en Pekín, al señalar que las directrices de política fijadas para 2026 trazan una hoja de ruta para un crecimiento sostenido y para afrontar desafíos actuales y futuros. La reunión, que estableció prioridades para el próximo año y el inicio del 15.º Plan Quinquenal (2026–2030), puso el acento en ampliar la demanda interna, estabilizar el crecimiento, gestionar riesgos financieros y respaldar un desarrollo de alta calidad mediante inversiones en digitalización, industrias verdes y manufactura de alta tecnología.
Analistas iraquíes afirmaron que estas prioridades podrían generar efectos positivos para Irak y otras economías vinculadas al comercio y a los mercados energéticos globales. China sigue siendo uno de los mayores socios comerciales de Irak y un importante comprador de su crudo; expertos en Bagdad sostuvieron que una demanda china estable y una orientación política más clara podrían reducir la volatilidad de las materias primas, fortalecer la previsibilidad para la planificación presupuestaria iraquí y sostener la demanda externa necesaria para la reconstrucción y el gasto público. También destacaron oportunidades de cooperación más allá del petróleo, en infraestructura, generación eléctrica y zonas industriales, si el renovado impulso chino acelera los flujos de inversión y la transferencia tecnológica.
El profesor de Economía de la Universidad de Bagdad Safwan Qusay señaló la digitalización y la economía verde como puertas de entrada al crecimiento y a una integración más profunda de aquí a 2030. El investigador Amir al-Saadi dijo que el equilibrio de políticas delineado en la conferencia busca preservar el impulso del desarrollo de China al tiempo que contiene riesgos que podrían surgir en los próximos cinco años, reflejando una estrecha coordinación entre las autoridades de política, legislativas y ejecutivas.
Comentaristas iraquíes subrayaron medidas concretas señaladas en la conferencia —esfuerzos por construir un mercado nacional unificado en China, herramientas fiscales y monetarias específicas para mantener la liquidez y apoyar el empleo y a las empresas, y campañas para impulsar el consumo— como factores que probablemente sostendrán la demanda interna china y sus necesidades energéticas. Instaron a Irak a mejorar su entorno empresarial y sus marcos regulatorios para atraer inversión china y beneficiarse de posibles alianzas tecnológicas y de infraestructura.
No obstante, los expertos advirtieron que persisten riesgos derivados de la incertidumbre global, las tensiones geopolíticas y un crecimiento desigual en otras regiones. Subrayaron que, si bien la trayectoria de política china resulta alentadora para los exportadores de petróleo, Irak debe seguir diversificando su economía y reducir su dependencia de los hidrocarburos. En conjunto, los economistas iraquíes consideraron los resultados de la conferencia como una señal de estabilización para los mercados globales y un factor potencialmente positivo para los países estrechamente vinculados al desempeño económico de China.



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