Guardias heridos en ataque cerca de la Casa Blanca
Dos miembros de la Guardia Nacional de Virginia Occidental fueron hospitalizados en estado crítico tras ser baleados cerca de la Casa Blanca en un ataque que autoridades calificaron como dirigido; un sospechoso está bajo custodia. Informes oficiales identificaron al atacante como Rahmanullah Lakanwal, de 29 años, un ciudadano afgano que ingresó a Estados Unidos en septiembre de 2021 y residía en el estado de Washington. Según las autoridades, el agresor abrió fuego cerca de la estación Farragut West del Metro antes de que los agentes respondieran y lo dejaran gravemente herido.
Funcionarios federales y locales trataron el hecho como una emboscada deliberada contra personal uniformado encargado de la seguridad en la capital. Investigadores analizan el posible motivo y conexiones mientras que la respuesta de seguridad fue inmediata y amplia. La administración solicitó el despliegue de 500 miembros adicionales de la Guardia Nacional en Washington para reforzar la protección alrededor de la Casa Blanca y otros edificios federales. Autoridades de defensa señalaron que el refuerzo busca garantizar la seguridad pública y disuadir eventuales ataques posteriores.
El tiroteo generó rápidas reacciones políticas y de seguridad. El presidente calificó el ataque como “terrorista” y lo vinculó a políticas de inmigración y reasentamiento, pidiendo revisar los procesos aplicados a llegadas afganas bajo el programa de evacuación de 2021. Exigió una reevaluación del sistema de verificación para personas provenientes de Afganistán y anticipó medidas migratorias más estrictas hacia quienes consideró incapaces de “amar nuestro país”. La Casa Blanca también presentó una moción de emergencia ante un tribunal federal para permitir que la Guardia Nacional permanezca desplegada en la capital luego de que una corte inferior ordenara una pausa bajo la Home Rule Act.
Autoridades migratorias anunciaron la suspensión temporal del procesamiento de ciertas solicitudes de ciudadanos afganos mientras se revisan los procedimientos de verificación. Funcionarios aseguraron que la pausa es preventiva y busca evitar riesgos de seguridad mientras se reevalúan los protocolos de evaluación vinculados a esas llegadas.
La policía confirmó que el sospechoso permanece detenido y recibe atención médica; investigadores siguen entrevistando testigos, analizando grabaciones de vigilancia y reconstruyendo el recorrido y acciones del atacante. Fiscales federales y policía local coordinan la investigación criminal mientras líderes civiles y militares revisan las medidas de protección y el despliegue de fuerzas en toda la capital.



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