Serbobosnios desafían prohibición con desfile estatal
Los serbobosnios celebraron actos prohibidos por el día de la entidad en Banja Luka, desafiando las resoluciones del Tribunal Constitucional del país y profundizando las tensiones sobre el estatus de la República Srpska dentro de Bosnia y Herzegovina. El aniversario, que conmemora la declaración de 1992 que precedió a la guerra de 1992–1995, es controvertido porque coincide con la Navidad ortodoxa serbia y se considera discriminatorio por las comunidades bosníaca y croata. Pese a que el tribunal ha ratificado en dos ocasiones que la festividad es inconstitucional, alrededor de 2.000 personas —policías, veteranos de guerra y civiles— participaron en un desfile con fuerzas especiales y vehículos blindados; solo unos pocos cientos de espectadores, bajo temperaturas gélidas, asistieron como público.
Milorad Dodik, el influyente líder serbobosnio recientemente apartado de la presidencia regional por violar decisiones judiciales y la autoridad del enviado internacional de paz, asistió y aprovechó el acto para reiterar sus demandas de mayor autonomía y su prolongado impulso hacia una eventual secesión. Dodik presentó las celebraciones como una afirmación de la identidad serbia y rechazó la legitimidad de las instituciones con sede en Sarajevo y de las intervenciones internacionales que, según dijo, socavan los derechos de los serbios. Su postura ya ha provocado presiones occidentales e internacionales que llevaron a la suspensión de varias medidas separatistas, pero ha continuado promoviendo la agenda secesionista.
Los aliados internacionales de Bosnia y autoridades advirtieron que desacatar los fallos judiciales pone en riesgo el orden constitucional surgido de Dayton y el frágil Estado de derecho que sustenta la gobernanza de posguerra del país. Dirigentes bosníacos y croatas condenaron las festividades por provocadoras y excluyentes, y pidieron una aplicación más firme de las decisiones judiciales y un mayor compromiso internacional para evitar una mayor erosión institucional. Las fuerzas de seguridad permanecieron en alerta durante el desfile y no se registraron enfrentamientos importantes, aunque analistas señalaron que el acto subrayó las persistentes líneas de fractura étnica y el atractivo duradero del discurso nacionalista en partes de Bosnia, factores que complican la reconciliación y la integración europea del país. Observadores indicaron que esta conmemoración anual y el teatro político que la rodea siguen siendo un barómetro de las ambiciones separatistas de la República Srpska y de la inestabilidad más amplia del sistema político descentralizado de Bosnia.



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