Inundaciones golpean el sur de California
Lluvias torrenciales asociadas a un río atmosférico azotaron el sur de California, provocando inundaciones repentinas generalizadas, riesgo de deslizamientos de lodo y graves interrupciones del transporte, mientras las autoridades instaban a la población a evitar las carreteras y evacuar comunidades vulnerables en laderas. Los aguaceros intensos —con registros locales que superaron una pulgada (2,54 cm) por hora y acumulados de 4 a 8 pulgadas en algunas zonas de estribaciones para media mañana— desbordaron los sistemas de drenaje, anegaron calles, desencadenaron numerosos desprendimientos de rocas y dejaron cruces que parecían ríos poco profundos. Las autoridades advirtieron que las condiciones eran potencialmente mortales y pronosticaron más lluvia y nieve en zonas montañosas durante el periodo.
Los equipos de emergencia atendieron decenas de avisos por vehículos varados, viviendas inundadas y árboles caídos; algunas carreteras y rampas de autopistas fueron cerradas de forma preventiva. Se registraron cortes de electricidad en áreas dispersas después de que fuertes ráfagas derribaran árboles y líneas eléctricas. Las autoridades de la ciudad de Los Ángeles ordenaron la evacuación de unas 130 viviendas consideradas de alto riesgo por flujos de lodo y escombros en vecindarios afectados por incendios recientes, y pidieron a los conductores no desplazarse salvo para huir de zonas inundadas o bajo órdenes de evacuación. También se emitió brevemente una inusual alerta de tornado para parte del este-centro del condado de Los Ángeles en medio de tormentas intensas.
Las precipitaciones del temporal plantearon peligros agudos por debajo de cicatrices de incendios forestales recientes, donde la vegetación eliminada y los suelos sueltos incrementan el riesgo de deslizamientos y flujos de escombros. En Altadena —duramente afectada por el incendio Eaton del año pasado— viviendas en reconstrucción fueron cubiertas con lonas y plásticos como protección adicional. Los meteorólogos previeron más de un pie (unos 30 cm) de lluvia en algunas zonas montañosas de menor altitud para el fin de semana, además de fuertes nevadas en la Sierra a mayores elevaciones.
El transporte aéreo y el transporte público sufrieron retrasos relacionados con el clima, especialmente en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, a medida que empeoraban la visibilidad y la congestión. Las brigadas municipales y del condado intensificaron preparativos con antelación —limpieza de desagües y despliegue de equipos de respuesta—, pero las autoridades advirtieron que la infraestructura urbana, tensionada por periodos prolongados de sequía, no está preparada para un volumen tan repentino de escorrentía. Meteorólogos y responsables de emergencias subrayaron que los extremos climáticos vinculados al clima están haciendo más frecuentes estos episodios de lluvias intensas de corta duración, lo que agrava los desafíos del control de inundaciones y la estabilidad de laderas.
Las autoridades pidieron a los residentes seguir las alertas oficiales, evitar carreteras inundadas y acatar las órdenes de evacuación. Los servicios de emergencia permanecieron en máxima alerta, trabajando para contener las amenazas inmediatas y esperando que las bandas más intensas pasen sin daños catastróficos, al tiempo que advirtieron que las condiciones podrían deteriorarse rápidamente si las lluvias vuelven a intensificarse.



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