El Papa insta a acoger a los vulnerables en Navidad
El papa León presidió una misa de Nochebuena a última hora en la basílica de San Pedro, instando a los cristianos a ver el nacimiento de Jesús como una llamada a acoger a los pobres, a los migrantes y a los más vulnerables. Ante miles de fieles dentro de la basílica y multitudes que seguían la celebración en pantallas en la plaza de San Pedro pese a la intensa lluvia, dijo que la imagen de Jesús nacido en un establo porque “no había sitio en la posada” debería llevar a los creyentes a rechazar la indiferencia. “En la tierra, no hay lugar para Dios si no hay lugar para la persona humana”, afirmó, añadiendo que donde hay lugar para las personas, hay lugar para Dios.
Al destacar el cuidado de los migrantes como un eje central de su temprano pontificado, León citó el lamento del fallecido papa Benedicto XVI por un mundo que descuida a los niños, a los pobres y a los extranjeros. Criticó una mentalidad económica que trata a los seres humanos como “mera mercancía” y llamó a la solidaridad, la humildad y a actos concretos de compasión. El papa apeló a la paz y denunció la violencia y la división, instando tanto a los líderes como a los ciudadanos a responder de manera práctica a las crisis humanitarias y al desplazamiento.
La solemne liturgia incluyó himnos tradicionales, lecturas bíblicas y oraciones en varios idiomas, subrayando el carácter universal de la Iglesia católica. Coros cantaron bajo la cúpula ornamentada de la basílica mientras el clero avanzaba hacia el altar; los fieles describieron el ambiente como reflexivo y reverente. La seguridad se reforzó en torno al Vaticano, con la policía italiana y la Guardia Suiza gestionando el acceso y el control de multitudes.
Miles asistieron al servicio en persona —peregrinos, familias, comunidades religiosas y representantes diplomáticos— mientras muchos más lo siguieron desde la plaza, resguardados bajo paraguas y ponchos. Funcionarios del Vaticano describieron una asistencia sólida y una congregación diversa. La misa concluyó poco antes de la medianoche, tras lo cual los asistentes se retiraron en silencio bajo la lluvia, intercambiando saludos y portando velas.
El papa tiene previsto celebrar la misa del día de Navidad y pronunciar el tradicional mensaje y bendición Urbi et Orbi, en el que se espera que reitere los llamados a la inclusión, la protección de los migrantes y nuevas apelaciones por la paz y la reconciliación en todo el mundo. Su homilía en el Vaticano marcó un tono pastoral para la temporada, presentando la Navidad como celebración espiritual y como desafío moral para responder a la necesidad humana.



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