China impone aranceles a importaciones lácteas de la UE
China impondrá aranceles provisionales de hasta 42.7% a determinadas importaciones de productos lácteos procedentes de la Unión Europea tras concluir la primera fase de una investigación antisubvenciones, una medida que amenaza con intensificar las tensiones comerciales entre Pekín y Bruselas. El Ministerio de Comercio dijo que la mayoría de las empresas afectadas afrontarán gravámenes en torno al 30%, dirigidos a productos como leche y queso; los aranceles comenzarán a cobrarse de inmediato y se mantendrán mientras continúa la investigación. Las tasas varían según el exportador: unas 60 empresas —incluida Arla Foods, propietaria de Lurpak y Castello— enfrentarán aranceles de alrededor de 28.6%–29.7%, mientras que FrieslandCampina Nederland B.V. recibirá la tasa provisional más alta, de 42.7%.
Pekín justificó las medidas como necesarias para abordar presuntas prácticas de precios injustas y el daño a los productores nacionales, señalando que los aranceles provisionales son habituales mientras avanzan las investigaciones y que las tasas finales podrían revisarse cuando el proceso concluya. La decisión se inscribe en un patrón más amplio de disputas comerciales recientes: la UE inició en 2023 una investigación antisubvenciones sobre los vehículos eléctricos fabricados en China, y China ha utilizado instrumentos de defensa comercial sobre otras importaciones agrícolas, incluida la reducción de aranceles provisionales al cerdo en su resolución final de la semana pasada.
Bruselas calificó los aranceles a los lácteos de injustificados. Un portavoz de la Comisión Europea dijo que el bloque está “haciendo todo lo necesario para defender a los agricultores y exportadores de la UE” y que ya ha actuado ante la Organización Mundial del Comercio por la apertura de la investigación china sobre los lácteos. La Comisión se comprometió a proteger la Política Agrícola Común y a emprender todas las acciones necesarias para defender los derechos de los productores europeos.
Grupos del sector advirtieron que los gravámenes podrían golpear a los exportadores lácteos de la UE en un momento delicado, sumándose a las presiones de mayores costos, demanda volátil y competencia global. China es un mercado clave para los lácteos europeos, y los aranceles más altos amenazan con interrumpir ventas y cadenas de suministro, especialmente para productores más pequeños con menor capacidad para absorber costos adicionales. Analistas ven las medidas como parte de una dinámica de represalias en la que ambas partes recurren a herramientas comerciales para reforzar sus posiciones negociadoras, lo que aumenta el riesgo de dañar los vínculos económicos bilaterales.
Pese a la escalada, China y la UE siguen siendo grandes socios comerciales, y diplomáticos de ambos lados han instado al diálogo para evitar un mayor deterioro. Para exportadores y gobiernos, el foco inmediato estará en las próximas fases de la investigación y en si los aranceles provisionales se mantienen, se reducen o se convierten en medidas permanentes tras una determinación final.



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