La ONU advierte que aumenta el riesgo de un éxodo en Sudán
Las Naciones Unidas advirtieron que los recientes avances de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán podrían desencadenar un nuevo éxodo de refugiados mientras los combates se expanden. Filippo Grandi, jefe de ACNUR, tras visitar un campamento de desplazados, señaló que las organizaciones humanitarias están “apenas respondiendo” y enfrentan graves carencias de recursos. Describió llegadas continuas a un sitio que alberga entre 11,000 y 12,000 personas y alertó que nuevos combates urbanos —si ciudades como El Obeid se vieran envueltas— producirían oleadas de desplazamiento mucho mayores.
La toma de al-Fashir por el RSF y su avance hacia el este, en Kordofán, ya han desplazado a miles. La ONU estima que unas 40,000 personas fueron desplazadas por la violencia reciente en esa región, la mayoría aún dentro de Sudán, pero la agencia advirtió que los flujos transfronterizos hacia países vecinos aumentarían drásticamente si el conflicto se expande. El conflicto más amplio ha desarraigado a casi 12 millones, incluidos unos 4.3 millones que han huido a Chad, Sudán del Sur y otros países, convirtiéndolo en una de las crisis de desplazamiento más grandes del mundo.
Los testimonios de campamentos y puntos de tránsito muestran un panorama desgarrador: principalmente mujeres y niños llegan tras recorrer cientos de kilómetros, muchos habiendo perdido a sus familiares varones por asesinatos o reclutamiento forzoso. Algunas madres relataron que disfrazaron a sus hijos varones de niñas para evitar su secuestro. Se han reportado abusos como violaciones, homicidios, reclutamiento infantil, separaciones familiares y saqueos generalizados. Trabajadores humanitarios describen familias caminando durante días sin comida ni agua hacia campamentos fronterizos ya sobrecargados, donde la desnutrición y las enfermedades son amenazas constantes.
Las operaciones de ayuda están obstaculizadas por la falta de financiación —Grandi afirmó que los recortes de donantes occidentales han dejado los planes de respuesta en un tercio de lo necesario— y por líneas de frente cambiantes que amenazan con cortar corredores clave de ayuda. ACNUR advirtió que interrupciones de acceso volverían imposible entregar alimentos, suministros médicos y refugio en muchas zonas al borde de la hambruna. Los estados vecinos, muchos ya tensionados económica y políticamente, no pueden absorber grandes flujos adicionales sin un apoyo internacional urgente.
La agencia instó a todas las partes a proteger a los civiles, permitir el paso seguro de quienes huyen y garantizar acceso sin trabas para los trabajadores humanitarios. Los esfuerzos diplomáticos por lograr altos el fuego no han detenido la expansión de los combates, y analistas advierten que el impacto humanitario podría superar olas previas de desplazamiento si continúan las hostilidades. La ONU pidió acción inmediata para evitar lo que podría convertirse en uno de los mayores éxodos de refugiados en décadas si no se logra un avance político y el fin de la violencia contra civiles.



Post Comment