La crisis electoral paraliza la votación en Guinea-Bisáu
La comisión electoral de Guinea-Bisáu afirmó que no puede completar la votación presidencial del 23 de noviembre después de que hombres armados irrumpieran en sus oficinas y se llevaran urnas, actas y computadoras del personal, destruyendo además los servidores que almacenaban los resultados. La comisión explicó a una delegación visitante de la CEDEAO que los asaltantes, encapuchados y no identificados, saquearon las instalaciones durante la detención de funcionarios el 26 de noviembre, confiscando los equipos de los 45 empleados presentes y tomando documentos de escrutinio procedentes de todo el país.
La interrupción se produjo en medio de la toma militar del 26 de noviembre, cuando oficiales se hicieron con el poder y varios edificios gubernamentales fueron atacados. El mayor general Horta Inta-a fue investido presidente de transición el 27 de noviembre e impuso restricciones como prohibiciones de manifestaciones y huelgas, mientras prometía un periodo transitorio de un año y nombraba un gabinete de 28 miembros cercano al liderazgo depuesto. El golpe siguió a unas elecciones presidenciales muy disputadas en las que el presidente Umaro Sissoco Embaló y el opositor Fernando Dias da Costa se declararon vencedores antes de que se anunciaran los resultados oficiales; Embaló asegura que fue derrocado y huyó luego a Brazzaville.
La CEDEAO ha presionado a los militares para restaurar el orden constitucional y permitir la reanudación del proceso electoral. Una delegación de alto nivel encabezada por el presidente de Sierra Leona, Julius Maada Bio, se reunió en Bissau con autoridades militares y electorales para exigir el pleno restablecimiento del orden constitucional; el bloque regional ha amenazado con sanciones y debatirá la crisis en su cumbre del 14 de diciembre. Nigeria señaló que autorizó protección para el candidato Dias da Costa ante las amenazas reportadas contra su seguridad.
El colapso político profundiza la inestabilidad crónica del pequeño Estado de África Occidental, que ha sufrido repetidos golpes desde su independencia en 1974 y donde solo un presidente ha completado un mandato. La debilidad institucional y la violencia faccional han convertido al país en un punto de tránsito para el narcotráfico de cocaína de América Latina hacia Europa, una dinámica mencionada por la nueva dirigencia militar como parte de la justificación del golpe. Inta-a aseguró que la intervención fue necesaria para impedir un supuesto complot de “narco-traficantes” para capturar la democracia del país.



Post Comment