La robótica impulsa la restauración de frescos en Pompeya
Los fragmentos de frescos romanos de Pompeya están recibiendo nuevas oportunidades gracias a un sistema robótico financiado por la UE que asiste a arqueólogos en el reensamblaje de miles de piezas delicadas. Desarrollado dentro del proyecto RePAIR, coordinado por la Universidad Ca’ Foscari de Venecia, el sistema combina escaneo 3D de alta resolución, reconocimiento avanzado de imágenes, algoritmos de correspondencia de patrones y dos manos robóticas “blandas” capaces de sujetar y posicionar fragmentos con gran precisión sin dañar sus superficies frágiles.
El sistema se demostró en Pompeya, donde muchos frescos —dañados por la erupción del año 79 d.C., bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, derrumbes estructurales y décadas de almacenamiento— llevan años esperando una restauración viable. Para proteger las piezas originales, los equipos usaron réplicas artificiales mientras probaban algoritmos que reconstruyen patrones y colores erosionados u ocultos, resolviendo un rompecabezas complejo con piezas faltantes y sin imagen de referencia. Los coordinadores comparan la tarea a ordenar y ensamblar varios rompecabezas mezclados a la vez, algo que la IA vuelve posible al detectar coincidencias que podrían pasar inadvertidas para el ojo humano.
Los brazos robóticos, equipados con sensores de visión y manos flexibles intercambiables de dos tamaños, localizan, levantan y alinean suavemente los fragmentos; modelos de aprendizaje automático evalúan posibles uniones comparando texturas, pigmentos y geometría de bordes. El enfoque acelera un proceso manual que puede tardar décadas, permitiendo reconstrucciones a gran escala antes consideradas imposibles. Las demostraciones se centraron en conjuntos relevantes, como pinturas de techo de la Casa de los Pintores en el Trabajo y secciones de la Schola Armaturarum, donde las primeras pruebas con réplicas mostraron alineaciones prometedoras.
Los desarrolladores y arqueólogos subrayan que la tecnología está diseñada para complementar, no sustituir, a los especialistas: los conservadores seguirán siendo esenciales para interpretar las obras, evaluar el contexto cultural y tomar decisiones finales de restauración. El director del sitio, Gabriel Zuchtriegel, y los responsables del proyecto señalan que la robótica permitirá desplazar el esfuerzo desde tareas mecánicas repetitivas hacia el análisis histórico y la toma de decisiones conservacionistas, liberando tiempo para estudiar iconografía, técnicas y aspectos de la vida cotidiana revelados por los paneles reconstruidos.
Los impulsores del proyecto afirman que RePAIR podría transformar la restauración en todo el mundo, especialmente en sitios patrimoniales donde la cantidad y fragilidad de fragmentos hacen que la reconstrucción manual sea inviable. Más allá de recuperar composiciones y colores perdidos, el método ofrece una herramienta escalable para preservar patrimonio cultural amenazado por el tiempo, los conflictos o los daños ambientales.



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