Trump reabre el gobierno tras 43 días de cierre
El presidente estadounidense Donald Trump firmó un paquete de financiación que reabre el gobierno federal después de un cierre de ٤٣ días, restaurando operaciones en la mayoría de las agencias. La medida, aprobada en la Cámara por ٢٢٢–٢٠٩ tras el visto bueno previo del Senado, reactiva los programas de asistencia alimentaria, restablece el salario de cientos de miles de empleados federales y inicia trabajos para aliviar el sistema de control aéreo, muy afectado por la paralización. La ley financia la mayoría de las agencias hasta el ٣٠ de enero de ٢٠٢٦ e incorpora tres proyectos de asignaciones anuales completas, mientras mantiene al gobierno en una senda que añade alrededor de ١٫٨ billones de dólares al año a la deuda nacional.
Los líderes republicanos defendieron el acuerdo como necesario para reanudar servicios y avanzar en prioridades económicas como reducir el costo de vida y reforzar la seguridad pública. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, culpó a los demócratas del cierre, acusándolos de usar a la población como presión política. Los demócratas replicaron que el pacto no protege a millones que dependen de los créditos fiscales del Obamacare; prometieron seguir luchando por su extensión. La cuestión queda aplazada a una votación en el Senado a mitad de diciembre sin garantías vinculantes ni compromiso paralelo en la Cámara.
La recuperación práctica ya está en marcha: los empleados regresan a sus puestos, los beneficios que se habían retrasado vuelven a distribuirse y las agencias empiezan a reducir los atrasos acumulados. Funcionarios advirtieron, sin embargo, que la restauración plena de todos los servicios tardará. Los sectores más afectados —programas de alimentos, supervisión del tráfico aéreo y agencias con grandes licencias sin sueldo— afrontan una carga inmediata de trabajo para normalizar operaciones.
Aunque la ley pone fin a la crisis inmediata, deja pendientes disputas políticas que podrían provocar otro choque presupuestario antes de la nueva fecha límite. Legisladores y funcionarios deberán negociar la votación sobre los subsidios de salud y otras prioridades fiscales, mientras el enfoque a corto plazo se centra en reparar infraestructura, reanudar servicios contratados y asegurar el pago retroactivo a empleados afectados. La reapertura ofrece un respiro, pero el calendario reducido y las divisiones partidistas anticipan nuevas tensiones fiscales en los próximos meses.



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